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“La realidad puede ser fantástica en cualquier momento”

Por Ingrid Heinze

Esta fue la idea que inspiró al brillante Adolfo Bioy Casares a escribir “El sueño de los héroes”, obra en la cual lo no natural se entreteje con lo cotidiano para realzarse el uno al otro. A pesar de que lo cotidiano constituye el eje central de la narración, el autor da lugar a otras temáticas como la vida en Buenos Aires, la amistad y la lealtad, temas que no dejan de ser asombrosos en el relato.


Una vez inmerso en la lectura de esta novela, te resultará imposible dejarla antes de llegar al final, pero antes de que hagas esto te damos un pantallazo de lo que vas a leer.

Buenos Aires. Carnaval de 1927. Emilio Gauna gana dinero en una apuesta y decide festejar con sus amigos. Él invita. Tres días de parranda. Tres días sin dormir. Gauna sabe que algo ha sucedido pero no lo recuerda. Teme recordarlo. De todos modos, hace lo posible por revivir esas tres noches.

Él mismo narrador nos transmite incertidumbre: “Ahora empieza la parte mágica de este relato, o tal vez todo él fuera mágico y sólo nosotros no hayamos advertido su verdadera naturaleza. El tono de Buenos Aires, descreído y vulgar, tal vez nos engañó” (p. 161)

Imagínate que eres víctima del destino, uno del cual los que te rodean quieren salvarte, pero sin siquiera saberlo se lo estas impidiendo…

Más información sobre el autor: Adolfo Bioy Casares

(Buenos Aires, 1914 - 1999) Escritor argentino, uno de los más destacados autores de la literatura fantástica universal. Miembro de una familia de hacendados bonaerenses, en 1929 escribió Prólogo, manuscrito que revisó y mandó a imprimir su padre. Su temprana vocación por las letras fue estimulada por su familia, y ya en 1933 publicó el volumen de cuentos Diecisiete disparos contra lo porvenir.


Pronto se vinculó culturalmente al círculo cosmopolita de la revista Sur; su amistad con Jorge Luis Borges sería decisiva en su carrera literaria. En 1932 conoció a Borges en casa de Victoria Ocampo, y también a su hermana Silvina Ocampo, quien se convirtió en su esposa en 1940. La estrecha amistad con Borges duró hasta la muerte de éste en 1986 y dio origen a una serie de obras escritas en colaboración y firmadas con los seudónimos de B. Suárez Lynch, H. Bustos Domecq, B. Lynch Davis y Gervasio Montenegro.

El mismo año de su boda publicó La invención de Morel (1940), su obra más famosa y un clásico de la literatura contemporánea. Narrada en primera persona y ambientada en una isla desierta, en la trama se entrecruzan el delirio, la pasión amorosa y la idea de inmortalidad.

Entre sus muchas obras, El sueño de los héroes (1954) es quizás su mejor novela, narra cómo una pandilla de amigos recorre los suburbios de Buenos Aires durante los tres días del carnaval de 1927 en busca de aventuras y diversiones; años después el protagonista, Gauna, intenta regresar al pasado ignorando que el viaje puede originar el despliegue de posibilidades anteriormente evitadas.


Murió en Buenos Aires el 8 de marzo de 1999. 

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